Blogia
El blog de Tere

Trascender - Mozart

UN NIÑO PRODIGIO - Parte 1

UN NIÑO PRODIGIO  - Parte 1 (1756 - 1759)

Wolfgang Juan Crisóstomo Amadeo Mozart nació el 27 de enero de 1756, en Salzburgo, Austria. Su padre, Leopoldo, violinista, estaba al servicio del arzobispo de aquella ciudad. Se distinguía como buen maestro y, en el mismo año en que nació su hijo, publico un método titulado "Ensayo de una Escuela Fundamental del Violín", que fue considerada como una obra maestra de buen gusto y de técnica. Su madre, Anna María Pertl, era estimada por su sencillez, dulzura y buen sentido. El otro miembro de la familia, cuando Wolfgang nació, era María Anna, llamada Nannerl, de 4 años.

Sus primeros años pasaron en el cálido ambiente de su hogar amoroso en una ciudad tranquila. Dentro de la casa el padre tocaba el violín, daba clases o copiaba música. Los domingos se reunía con algunas amistades y compañeros de trabajo, quizás gustarían un vaso de cerveza y las buenas salchichas austríacas, dedicaban algún tiempo a interpretar música de cámara o a cantar los tradicionales cantos del país. Su hermana recibiría las primeras lecciones en el clavecín.

En este medio musical, el pequeño absorbía todo con anhelante empeño. Se dice que cuando no alcanzaba, por su estatura, a ver el teclado del clavecín, se estiraba hasta tocar con sus pequeñas manos las teclas, y al hundirlas, gozaba cuando sonaban agradablemente y lloraba cuando producían sonidos inarmónicos, hasta que llegó a entender que lo primero sucedía cuando quedaba una tecla intermedia, y lo segundo al tocar las dos inmediatas

Nannerl, por su parte, fue instruida musicamente por su padre, quién descubrió para su satisfacción, que ella tenía un don para música. Escribió para ella una serie de ejercicios en un cuaderno que tituló "Pour le clavecín, ce Livre appartient à Mademoiselle Marie-Anne Mozartin 1759". Esto provocó la curiosidad del pequeño Mozart de tres años de edad. Reconociendo en sus hijos habilidades especiales, Leopold empezó a consagrar esfuerzo extra a sus educaciones con un énfasis en instrucción musical. Wolfgang, sin ninguna duda, disfrutó la atención extra y el gran placer que encontró aprendiendo y agradando a su padre. Era el comienzo de una relación libre que él nunca rompería realmente y el principio de una carrera que lo consumiría totalmente.

Leopold inmediatamente empezó a orquestar una campaña mucho más ambiciosa. Su objetivo era Viena, la capital del Imperio de Habsburgo, casa de la familia imperial y uno de los mayores centros culturales de Europa. La familia salió de Salzburgo el 18 de septiembre. En septiembre del mismo año fueron a Viena. Para presentarse ante el emperador el niño vestía "un traje de fina tela color lila; de seda y del mismo color la chupa, adornada con una fila de gruesos botones de oro". (Carta de Leopoldo a su esposa).

La aparición de los niños en el Palacio de Schönbrunn el 13 de octubre fue juzgada por Leopold como un éxito aplastante. Él escribió: "Sus Majestades nos recibieron con tal gracia que, cuando yo lo cuente, las personas declararán que lo he inventado. Baste decir que Wolferl saltó en el regazo de la emperatriz, puso sus brazos alrededor de su cuello y la besó sinceramente."

Después de haber tocado, y cuando todos celebraban su habilidad extraordinaria, Mozart pidió al emperador que llamase a su maestro de capilla, Wagenseil, y una vez que éste compareció, le dijo: "Señor, voy a tocar uno de sus conciertos; tenga usted la bondad de voltearme las hojas".

Mozart sería después un huésped habitual del palacio de Schömbrunn: el emperador gozaría con él proponiéndole toda clase de problemas musicales y se le trataría con familiaridad. Se dice que un día en que jugaba junto con otros niños y niñas de su edad, en los jardines de la imperial mansión, tropezó y cayó al suelo, causando la risa y burla de todos, menos de María Antonieta, que sería después la infortunada reina de Francia, que le ayudó a ponerse de pie y aun limpió el empolvado traje que se había manchado, a lo que el niño, enjugando su llanto y besándola, le expresó su gratitud diciéndole: "Gracias, cuando sea grande me casaré contigo"

Cada aparición fue premiada y Leopold intentó colocar tantos conciertos como fuese posible. Públicos o privados, los programas podrían durar en cualquier parte, de una hora y media a tres. Dos programas por día eran la regla. Era un trabajo agotador, y los riesgos eran grandes. Esto se hizo claro dolorosamente en octubre, cuando Wolfgang se enfermó de algo diagnosticado como "sarpullido de fiebre de color escarlata". Leopold, bajo el consejo de un médico local, administró una cura que incluyó un vaso de leche, con melón y semilla de amapola. Luego de dos semanas Wolfgang estaba bien de nuevo, pero el episodio era un augurio de problemas de salud más serios por venir.

Los Mozart partieron de Viena el 31 de diciembre y llegaron a Salzburgo cinco días después.

(1763)

En julio de 1763, los Mozart emprendieron una nueva gira. Pero esta vez, Leopoldo decidió que se viajaría lujosamente, en elegante carruaje, hospedándose en buenos hoteles y huyendo de las relaciones que pudiesen comprometerlos. El niño gozaba de estos viajes con intensa alegría. Visitaron Munich, Augsburgo, Maguncia, Mannheim, Coblenza, Colonia, Aquisgrán, Bruselas, hasta que llegaron a París en noviembre de ese mismo año. En esta ciudad permanecieron algunos meses, causando, como en todas partes, una gran admiración y recibiendo numerosos agasajos. Fue allí donde se publicaron las primeras cuatro sonatas de Mozart, dedicadas a la princesa Victoirie de Francia y escribió sus primeras sinfoníass (K.16).

Ya de regreso a Salzburgo, continuó sus primeras composiciones, entre les cuales encontramos la primera parte de un oratorio, Die Schuldigkeit des ersten Gebots (La obligación del Primer Mandamiento), la ópera cómica La finta semplice, y Bastien und Bastienne, su primer singspiel (tipo de ópera alemana con partes recitadas).

(1764)

A Inglaterra llegaron el 4 de abril de 1764: igual que en Viena y París, en Londres tocaron ante la presencia del rey, Jorge III, de la reina Sofía Carlota de Mecklemburgo, y de los nobles. El hijo menor de Juan Sebastián Bach, Juan Cristián, que era maestro de la corte, propuso al niño una serie de dificultades que éste resolvió muy fácilmente.

En Londres hubieron de permanecer 15 meses por enfermedad de Leopoldo. Mozart aprovechó este tiempo dando numerosos conciertos y cultivando una estrecha amistad con Juan Cristián Bach, de quien recibió provechosas enseñanzas. "Se cuenta una bella escena en que el niño, sentado en las rodillas del maestro ante el clavecín, improvisaba alternando con él, cogiendo al vuelo su pensamiento, siguiéndolo y modificándolo a su gusto..." (Henri de Curzon: Mozart).

(1765)

Abandonaron Inglaterra el 1 de agosto de 1765. En Francia visitaron algunas ciudades, pero en Lila, hubieron de quedarse un mes por enfermedad de Mozart. Después fueron a La Haya, donde María Ana enfermó también, al mismo tiempo que su hermano recaía. Al cabo de cuatro meses volvieron a París, y de regreso a Salzburgo, donde llegaron en noviembre de 1766, pasaron por Dijon, Berna, Zürich, Ulm y Munich.

(1766)

La familia retornó a casa en 1766, pero nueve meses más tarde volvieron a salir, esta vez a Viena, donde las esperanzas de representar una ópera de Mozart se frustraron.

(1767)

En septiembre de 1767 volvieron a Viena. Pero una epidemia de viruela los hizo refugiarse en Olmütz, donde los niños contrajeron la enfermedad.

(1768)

Nuevamente en Viena, enero de 1768, Mozart recibió el encargo del emperador de escribir una ópera, "La Finta Semplice", que tuvo la virtud de desencadenar las envidias y las calumnias de esa ciudad: se decía que tal obra no había sido compuesta por el pequeño, sino por su padre. En vano Mozart trató de demostrar lo contrario prestándose a poner música a cualquier texto que se le presentase: el resultado fue que la ópera no llegó a representarse.

Otras obras fueron compuestas en el mismo año, entre ellas la ópera "Sebastián y Sebastiana", un concierto para trompeta, una Misa Solemne y una sinfonía en re menor.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

LA FAMA - Parte 2

LA FAMA - Parte 2 (1769)

Al año siguiente, 1769, el arzobispo de Salzburgo lo nombró maestro de capilla: entonces compuso otras dos misas, un Te Deum y otras pequeñas piezas. En diciembre de ese mismo año emprendió, con su padre, el viaje a Italia. Este tiene características triunfales: visitaron Verona Mantua, Florencia, Roma, Nápoles, etc.

En Milán se le brindó una recepción sin precedente; la población lo recibió con aplausos. Los maestros Sammartini, el P. Martini, lo sometieron a pruebas musicales, y al salir triunfante, todas las academias le abrieron sus puertas, los poetas le dedicaron versos, se acuñaron medallas conmemorativas, etc. Al escuchar el "Miserere" de Allegri, en la Capilla Sixtina, lo escribió de memoria y el Papa Clemente XIV, al ser enterado de esta hazaña lo hizo comparecer ante él y como reconocimiento a su genialidad le confirió la dignidad de "Caballero de la Espuela de Oro".

Luego de un descanso en Salzburgo, padre e hijo volvieron a Italia, con el cometido de conseguir un puesto fijo para Wolfgang en la corte del archiduque Fernando. Su madre, la emperatriz María Teresa se opuso.

(1770)

En 1770 le encargaron escribir la que fue su primera gran ópera, Mitridate, re di Ponto (1770), escrita en Milán. Con esta obra, su reputación como músico se hizo aún más patente. Fue representada 20 noches consecutivas con gran éxito.

Volvió a Salzburgo en 1771. De los años inmediatamente posteriores datan los primeros cuartetos para cuerda, las sinfonías K.183, 199 y 200 (1773), el concierto para fagot K.191 (1774), las óperas La finta giardiniera e Il re pastore (1775), diversos conciertos para piano, la serie de conciertos para violín y las primeras sonatas para piano (1774-75).

En el verano de 1773 realizaron otra visita a Viena, probablemente buscando un puesto en la corte, y Mozart escribió allí un grupo de cuartetos de cuerdas, mientras que al retornar a Salzburgo compuso algunas sinfonías, entre otras las sinfonías números 25 y 29.

Mozart permaneció en Salzburgo desde 1774 a mediados de 1777, trabajando como Konzertmeister en la corte del Príncipe Arzobispo. Sus obras para esos años incluyen misas, sinfonías, todos sus conciertos para violín, seis sonatas para piano, varias serenatas y divertimentos, así como su primer gran concierto para piano, el K.271.

(1777)

En 1777 la familia Mozart, viendo limitadas oportunidades en Salzburgo para un compositor tan altamente talentoso, resolvieron buscar para Wolfgang un puesto en otro lugar. Fue enviado, con su madre, a Munich y Mannheim, pero no encontró ninguna vacante (aunque la estadía de cuatro meses en Mannheim resultó en composiciones para flauta y para piano, así como el inicio de su amor por Aloysia Weber).

Su padre entonces le envió a París, donde tuvo un pequeño éxito con su Sinfonía N°31 y el ballet "Les Petits Riens". Pero los prospectos seguían siendo pobres y Leopold ordenó el retorno a casa cuando logró un mejor puesto en la corte. Wolfgang retornó lentamente y solitario, ya que su madre falleció en París.

(1778)

La muerte de su madre en la capital francesa en 1778, el rechazo de Aloysia Weber -después del segundo encuentro de Mozart con la familia- y el menosprecio de los aristócratas para los que trabajaba, hicieron que los dos años transcurridos entre su llegada a París y el retorno a Salzburgo en 1779 fueran un periodo muy difícil en su vida.

Durante los años siguientes compuso misas, las sinfonías K.318, 319 y 338 y la ópera Idomeneo, re di Creta (Munich, 1781), influida por Gluck pero con un sello ya totalmente propio.

(1779 - 1780)

Los años 1779 y 1780 transcurrieron en Salzburgo, tocando en la catedral de la corte, componiendo obras sacras, sinfonías, conciertos, serenatas y música dramática. Pero la ópera siguió estando en el centro de sus ambiciones, y surgió la oportunidad de escribir una obra seria para Munich, viajando a esta ciudad para componerla a fines de 1780.

Su correspondencia con Leopold, a través del cual se comunicaba con el libretista en Salzburgo, reveló muchos detalles sobre su acercamiento al drama musical. La obra, Idomeneo, fue todo un éxito, conteniendo música de una seriedad, emoción heroica y riqueza sin paralelo en su producción, con una escritura orquestal vivaz y una abundancia de recitativos orquestales profundos y expresivos.

Entonces Mozart fue requerido en Viena, ya que la corte de Salzburgo estaba residiendo allí por la próxima ascensión de un nuevo emperador, pero una vez que llegó a la capital fue ubicado entre los cocineros y los sirvientes. Tal situación le afectó, más aún sabiendo del éxito que había logrado en Munich, y pronto se acrecentó su resentimiento hacia el Príncipe -Arzobispo, lo que se exacerbó al no permitírsele tocar en los eventos a los cuales asistía el emperador.

(1781)

En 1781, Mozart rompió sus relaciones laborales con el príncipe-arzobispo de Salzburgo y decidió trasladarse definitivamente a Viena. Allí compuso el singspiel Die Entführung aus dem Serail (El rapto en el serrallo), encargado en 1782 por el emperador José II.

Se contentó con trabajar por su cuenta en una ciudad que aparentemente ofrecía oportunidades ilimitadas, y para sobrevivir económicamente, enseñaba, publicaba su música, tocaba en casas aristócratas o en público y componía a pedido (sobre todo óperas).

Por encargo del emperador compuso en 1781 la ópera "Un rapto en el serrallo", pero su estreno en Viena fue acogido con frialdad. El propio emperador le dijo a Mozart: "Es demasiado hermosa para nuestros oídos, verdaderamente encuentro que hay demasiadas notas". A lo que el compositor repuso: "Exactamente no hay más que las necesarias". Pero fuera de Viena alcanzó muchas alabanzas y aplausos: Goethe dijo de ella, "Esta ópera destruye todo lo que se ha realizado".

EL GENIO - Parte 3

EL GENIO  - Parte 3 (1782)

A los 26 años contrajo matrimonio en 1782 con Constanza Weber, hermana de Aloysia. A partir de entonces la vida de Mozart toma un aspecto particular: amaba a su esposa entrañablemente. Ella soportó calladamente los infortunios y estrecheces de su vida conyugal; pero, desafortunadamente, no poseía los alcances suficientes para impulsar a su marido como correspondía a su genio.

El poseía una alegría espontánea y fragante que hacía que las gentes de quienes solicitaba ayuda no diesen crédito a las necesidades reales que les exponía. Si no tenía dinero para comprar leña para los crueles días de invierno, cantaba e invitaba a su mujer a bailar para calentarse; si el casero apremiaba, Mozart le endosaba como pago una de sus bellas composiciones que fueron, para su poseedor, una mina de oro superior a muchos años de alquiler de su inmueble. El camino de Mozart fue llenándose de pequeñas tumbas de hijos que no lograban sobrevivir.

De esta época data su amistad con F. J. Haydn a quien le dedicó seis cuartetos (1782-85); estrenó también la sinfonía Haffner (K.385, 1785) y otras obras, de expresividad muy superior a la de la música de su tiempo. La llegada de Lorenzo da Ponte a Viena le proporcionó un libretista de excepción para tres de sus mejores óperas: Le nozze di Figaro (1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790).

(1783)

Aunque Mozart vivió en Viena por el resto de su vida, realizó algunos viajes: a Salzburgo en 1783 para presentar su esposa a la familia, a Praga tres veces para participar en conciertos y presentaciones operísticas, a Berlín en 1789 buscando un puesto, a Frankfurt en 1790 para interpretar en las celebraciones de la coronación.

(1786)

En 1786 compuso la primera de sus tres óperas cómicas con libretos de Lorenzo da Ponte, Las Bodas de Fígaro. En esta obra y en la ópera Don Juan (estrenada en Praga en 1787), Mozart trató la interrelación de tensiones sociales y sexuales con una profunda mirada en el carácter humano.

Recibió también nuevo encargo del emperador José, en 1786, para componer una opereta llamada "El Empresario", en la que Mozart deja algunas páginas de alto valor.

En 1787 obtuvo el nombramiento de compositor de la corte, con un sueldo de 800 florines anuales a cambio de componer nada más que danzas para los bailes de la corte. Según los estándares de vida de los músicos, ganaba un buen salario y podía costear un carruaje y sirvientes, pero el derroche y el mal manejo económico le llevó a pasar algunas periodos de dificultad financiera y tener que pedir prestado.

Efectuó algunos viajes, recibiendo en Berlín tentadoras ofertas que rechaza con un sentimiento de lealtad y de cariño para su emperador. Sus últimas óperas fueron "Cossi fan tutti" (1790), y "La flauta mágica" (1791).

(1787)

En este año murió su padre.

En Praga, el 29 de octubre de 1787, su magistral ópera "Don Juan": la obertura de esta obra fue escrita en unas cuantas horas de la noche del 28 al 29 de octubre. Se relata, acerca del particular, que Mozart, agasajado hasta lo inaudito por los habitantes de Praga, no se daba reposo para gozar de la obertura, asistía a una reunión y se entregaba al baile con el entusiasmo delirante que le causaba la danza. El empresario, inquieto hasta el extremo, se acercaba a él para recordarle a él para recordarle que la obertura no estaba escrita, a lo cual Mozart contestaba, señalándose la frente y evadiendo su requerimiento: "¡No se preocupe, aquí la tengo!"... Pero a la tercera vez que recibió esta contestación, alcanzó a replicar, cuando ya eran cerca de las once de la noche: "¡Sí, mi querido Mozart, pero los músicos no van a leer allí!"...

Entonces Wolfgang dando un suspiro de tristeza, abandonó el salón para dedicarse a escribir. Llamó a su esposa y le pidió que le preparase una jarra de café, al mismo tiempo que le decía: "¡Mi pequeña Stanzi, no dejes que me duerma!"... Pero cerca de las cinco de la mañana, el cansancio lo vencía, por lo que le suplicó a su mujer "¡Un cuarto de hora nada más, un cuarto de hora déjame dormir!"... Accedió Constanza, pero ella misma relataba después: "transcurrido el cuarto de hora, reposaba tan profundamente que no tuve ánimo para levantarlo". Cerca de las ocho de la mañana la partitura estaba terminada, pero aún faltaba sacar las copias para cada instrumento. La función estaba anunciada para las siete de la noche: el teatro estaba lleno a reventar, pero no había indicios de que la representación se iniciara. Una hora después de la hora prevista, el mozo distribuía las partes en los atriles de la orquesta y los músicos salieron a ocupar su lugar. Entre bastidores, Mozart, nervioso y acongojado se paseaba de uno a otro lado. Cuando salió a dirigir la obertura sudaba copiosamente: los músicos tenían que leer a primera vista las partes de una obra que nunca se había oído antes.

Y cuando terminó la ejecución, el público aplaudió delirantemente, uniendo a su manifestación de aprobación los gritos de: "¡Bravo!... ¡Viva el Maestro!..." En cuanto tuvo oportunidad el empresario se acercó a Mozart y le preguntó: "Y bien, ¿cómo salió la obertura?..." A lo que Mozart le contestó: "Unas cuantas notas equivocadas por el copista... pero en general muy bien"...

(1788)

Entre 1788 y 1789 compuso sus últimas cuatro sinfonías: la N°38 escrita para Praga en 1786, las otras, la lírica N°39, la sugestivamente trágica N°40 y la grandiosa N°41, compuestas en 1788.

Sus últimas partituras fueron el Concierto para Clarinete y algunas obras para las logias masónicas (Wolfgang lo era desde 1784 y las enseñanzas masónicas habían afectado sin duda alguna su pensamiento y el arte de sus últimos años).

Hacia 1789 sintió los primeros síntomas del mal que lo llevó a la tumba.

(1790)

Muerto ése año Gluck, el emperador José II concedió el cargo de kapellmeister a Mozart, pero redujo el salario, hecho que impidió que saliese del círculo vicioso de deudas. Estas crisis se reflejaron en obres como en el quinteto de cuerda K.516, en las tres últimas sinfonías (K.543, 550 - 551, Júpiter, del 1788), los últimos conciertos para piano, etc., contribuciones ingentes a estos géneros. En sus años finales Mozart escribió sus últimas óperas, Die Zauberflöte (La flauta mágica) y La Clemenza di Tito, (1791) -escrita con motivo de la coronación del nuevo emperador Leopold II-. Precisamente mientras trabajaba en La flauta mágica, con libreto de Emmanuel Schikaneder, el emisario de un misterioso conde Walsegg-Stuppach le encargó una misa de réquiem. El Réquiem en Re menor K.626, inacabado por la muerte de Mozart -el 5 de diciembre de 1791- fue su última composición, acabada por su discípulo F.X. Süssmayr.

(1791)

Su último viaje a Praga fue para el estreno de La Clemenza di Tito, una ópera seria tradicional escrita para las celebraciones de la coronación, pero compuesta con la finura y economía características de la música tardía del autor. Las obras instrumentales de estos años incluyen algunas sonatas para piano, tres cuartetos de cuerdas escritos para el rey de Prusia, algunos quintetos para cuerdas (entre ellos los K.515 y K.516).

El 4 de diciembre de 1791 les pidió a los amigos que rodeaban su lecho que lo ayudaran a cantar la "Lacrimosa", de la incompleta obra, pero a la mitad de su ejecución se interrumpió en sollozos; más tarde dio a su discípulo Süsmayer indicaciones para terminarla. "Esa noche, (escriben David y Federico Ewen), su esposa Constanza, su hermana Sofía, y el discípulo Süsmayer se arrodillaron junto al lecho... Se llamó a un sacerdote para que le administraran la extremaunción. A medianoche, Mozart se despidió de su familia. Luego se volvió hacia la pared. Cuando lo tocaron comprobaron que había muerto".

Murió a la una de la mañana del día 5 de diciembre de 1791. Su entierro se efectuó el día 6: una furiosa tempestad dispersó el cortejo fúnebre. Varios años más tarde se levantó un monumento en el lugar que se supone descansan los restos.

Con su muerte, cuyas causas levantaron una serie de especulaciones (pero lo cierto es que no fue envenenado), quedó inconcluso un Réquiem, su primera partitura religiosa a gran escala desde la Misa en do menor de 1783. Aunque el estreno no fue tan exitoso, las posteriores presentaciones en Viena encontraron gran acogida, incluso los números debían ser repetidos varias veces y el mismo Salieri la consideró una obra maestra.

Süssmayr, alumno de Mozart en esta etapa final, fue el encargado de completar el Réquiem y, además, fue uno de los cinco músicos, entre ellos Salieri, que asistieron al funeral. Siguiendo la costumbre de la época y después de una pequeña ceremonia, Wolfgang fue sepultado el 7 de diciembre en un suburbio de Viena y sin una lápida. Los obituarios fueron unánimes al reconocer la grandeza del músico y varios conciertos se realizaron en su memoria.

Johann Georg Leopold Mozart

Johann Georg Leopold Mozart (Augsburgo, 1719 - Salzburgo, 1787)

La imagen del "docto padre del hijo genial" estuvo hasta ahora determinada casi exclusivamente por su función paterna. No obstante, hasta aproximadamente 1759, cuando empezó a hacerse notar el talento de su hijo, tenía una vida propia, con reconocimiento y valoración de su persona.

No se le dieron facilidades al primer músico de la familia Mozart, nacido en Augsburg el 14 de noviembre de 1719, hijo del maestro encuadernador Johann Georg Mozart y de Anna Maria, de soltera Sulzer.

De 1727 a 1736 estudió en el Instituto de Orientación Clásica de San Salvador, manejado por jesuitas. A pesar de sus excelentes notas finales no pudo hacer uso de la posibilidad de ingresar en el liceo.

La muerte de su padre (1736) y la situación económica de su madre, que tuvo que cuidar ocho hijos, pueden haber sido la causa. Continúa abierta la pregunta acerca de lo que hizo durante todo un año en Augsburg hasta que quedó inscrito el 26 de noviembre de 1737 en la Universidad de Salzburg. Son enormemente divergentes las hipótesis sobre los motivos que le empujaron a Salzburg (y no a Dillingen o Ingolstadt, por ejemplo). Puede que sea la más verosímil aquélla según la cual acompañó al hijo de la familia patricia Langenmantel, sirviéndole como asistente.

Ya en 1739 fue bachiller en Lógica. El mismo año fue expulsado de la Universidad, al parecer por asistencia insuficientes a clase. Se ganó la vida haciendo de ayuda de cámara y músico al servicio del conde Thurn-Valsassina.

En 1743 se convirtió, gracias a la intercesión de J. E. Eberlin, cuarto violín de la Capilla de la Corte, en 1744 profesor de música de los muchachos de la Capilla y segundo violín, en 1757 compositor de la Corte y en 1763 vice-maestro de Capilla, con lo que llegó al final de su trayectoria profesional.

Su otra carrera iba unida a la educación de sus hijos: Nannerl, nacida en 1751, y Wolfgang, en 1756, ambos fruto de su matrimonio con Anna Maria. Las experiencias adquiridas, que le habían vuelto desconfiado, fueron sin duda la causa de su comportamiento pedagógico con respecto a su hijo, al que deseaba proteger contra el infortunio. Que éste se fuera sustrayendo al padre a partir de 1777 y, aún guardándole todo el respeto le negara la obediencia, se debió a incomprensiones mutuas. A pesar de las muchas monografías, a pesar del "Schwäbisches Mozartbuch" (Libro suabio de Mozart) de E.F. Schmid (Lorch, 1948) y de la "Leopold Mozart: Dokumentation" de Ludwig Wegele (Augsburg, 1969), aún falta mucho por decir. Sigue faltando todavía un relato de la vida y obra de Leopold Mozart que muestre un poco de luz en una vida rodeada de misterios hasta su muerte en soledad (el 28 de mayo de 1787).

El documento válido hasta nuestros días sobre las aptitudes pedagógicas de Leopold Mozart es el "Versuch einer gründlichen Violinschule" (Ensayo de un método avanzado de violín, Augsburg, 1765, con ediciones y traducciones en holandés -1766-, francés -1770- y ruso -1804-). Su labor artística incluyó desde las "Sonate sei per chiesa e da camera a tre" (1740) hasta sinfonías, conciertos, piezas descriptivas y, sobre todo, de música religiosa (entre otras: "Litaniae de venerabili sacramento"). Este hombre de cultura universal, que se ocupaba de Gottsched y Gellert y leía las obras de Wieland, fue el mejor, por más versado, interlocutor de su hijo (cartas relativas al Idomeneo) hasta que fueron distanciándose progresivamente.

Anna Maria Walburga Mozart

Anna Maria Walburga Mozart (St. Gilgen, 1720 - París, 1778)

La madre de Mozart nació el 25 de diciembre de 1720 en St. Gilgen. Era hija del regidor del arzobispo salzburgués Wolfgang Nikolaus Pertl y su mujer Eva Rosina, de soltera Altmann, viuda de Puxbaumer (aprox. 1688-1755). La enfermiza hija del jurista, con educación musical, criada con ciertas dificultades económicas, se casó en 1747 con Leopold Mozart.

De los seis hijos de este matrimonio feliz, sólo dos quedaron con vida, Nannerl y Wolfgang. La mujer de Leopold, silenciosa y de buen humor, "Madamme Mutter" ("Madamme Madre", como la llamó Mozart en un poema a su madre el 31 de enero de 1778 desde Worms), acompañó a su hijo el año 1777 a París, donde murió el 3 de julio de 1778. Su muerte provocó los reproches de Leopold contra su hijo, a quien incluso llegó a acusar de falta de atención. El año 1983 le fue erigido por la Fundación Internacional Mozarteum un monumento en St. Gilgen.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Maria Anna Walburga Ignatia Mozart

Maria Anna Walburga Ignatia Mozart Nannerl

(Salzburgo, 1751 - Salzburgo, 1829)

La hermana de Mozart, Nannerl, bautizada en su ciudad natal, Salzburgo, el 21 de julio de 1751 con los nombres Maria Anna Walburga Ignatia, fue la cuarta de los hijos y la mayor de los supervivientes del matrimonio Leopold y Anna Maria Mozart. A la hija, con notable talento para el piano y también para la composición, Mozart padre le otorgó la misma educación que a su hijo. La presentó en el gran mundo en idéntica medida que a Amadeus, hasta que, para favorecerle, cedió el paso a su hermano.

En 1759 Leopold compiló el "Libro de Música de Nannerl", que se convirtió también en libro de estudio del hermano (primera edición: Munich, 1956, editado por Erich Valentin). Sumamente instructivas fueron sus notas de viaje (1763/66) como también las páginas del diario (1775/77, 1779/80, 1783. Primera edición: Salzburgo, 1958) y sus manifestaciones biográficas (entre otros a Friedrich von Schlichtegroll, 1792).

Se casó en 1784 con Johann Baptist Reichsfreiherr Berchtold von Sonnenburg (1736-1801), con el que vivió hasta su muerte en el edificio del juzgado de St. Gilgen y siguió atendiendo a su padre.

De sus tres hijos sobrevivió sólo el hijo Leopold (1785-1840), que nació en Salzburgo en la "Tanzmeisterhaus" y fue el orgullo de su abuelo.

Gracias a la parte de la herencia que le había asignado el marido pudo ir viviendo en cierto modo pasablemente, habiendo quedado ciega en 1824 pero dando clases de piano a pesar de ello.

Nannerl falleció en la casa Barisani (Siegmund Haffner Gasse, 12) y, después de haber modificado su testamento (1823), fue enterrada en la cripta comunal de la iglesia de San Pedro -no en San Sebastián, como había previsto su padre, puesto que esa fosa se la había apropiado ya su cuñada Constanze para su segundo marido Georg Nikolaus Nissen y para Genoveva Weber.

Mozart obsequió a su amada hermana la Sonata en Re mayor K.251 de 1776, el Capricio K.395/300g de 1778, el Preludio y Fuga K.394/383a y presumiblemente el Adagio en Si menor K.540 de 1788.

Constanze Mozart

Constanze Mozart (Zell, Wiesental, 1762 - Salzburg, 1842)

Maria Constanze Weber, nacida el 5 de enero de 1762 en Zell (Wiesental), fue hija de Franz Fridolin Weber y de Maria Cäcilie Cordula, de soltera Stamm.

Mozart conoció a la joven de quince años en 1777, cuando en casa de sus padres en Mannheim le salió al paso su primer gran amor, Aloysia Weber.

Ya no se volvió a mencionar el nombre de Constanze hasta que a principios de mayo de 1781 Mozart encontró refugio en casa de las Weber en Viena.

Nuevamente, Mozart se enamoró, esta vez de la hermana de Aloysia, de diecinueve años. La boda provocó resistencia por parte de Leopold Mozart y su antipatía nunca fue superada.

La boda se celebró el 4 de agosto de 1782 en la catedral de San Esteban de Viena antes de recibirse la bendición paterna.

De los seis hijos de este matrimonio sólo sobrevivieron dos: Carl Thomas y Franz Xaver Wolfgang.

Después de la muerte de Mozart, Constanze convivió a partir de 1793 con Georg Nikolaus Nissen, trasladado a Viena. A causa de las presiones por parte de los hijos, el 26 de junio de 1809 se legalizó esta situación en la catedral de Pressburg Bratislava.

En 1810 la pareja se mudó a Copenhague, y en 1820 se trasladaron a Salzburgo, donde Nissen murió. Constanze siguió viviendo hasta su muerte en la ciudad natal de su primer marido, sin dificultades económicas gracias a una pensión de viudez.

OBRAS

La obra completa de Mozart fue clasificada por Ludwig Ritter von Koechel (1800-1877), quien publicó su catálogo en 1862. Su concepto original fue numerar las obras en orden cronológico.

El catálogo Koechel documentó originalmente 626 obras, clasificadas de la siguiente manera:

FECHA - NUMERO DE CATALOGO - EDAD DE MOZART

1761 - 1765 - K. la a K. 23* - 5 a 9 años
1766 - 1770 - K. 24 a K. 74a* - 10 a 14 años
1771 - 1775 - K. 74b a K. 219* - 15 a 19 años
1776 - 1780 - K. 238 a K. 365a* - 20 a 24 años
1781 - 1785 - K. 366 a K. 484e* - 25 a 29 años
1786 - 1791 - K. 485 a K. 626b* - 30 a 35 años

Los editores sucesivos agregaron nuevas obras al catálogo, insertándolas para que concordaran con la cronología.

Han existido, desde la primera edición, 5 revisiones del trabajo de Koechel. Sólo dos fueron significativas: la tercera edición, revisada por Alfred Einstein en 1936 y la sexta, editada en 1964 por Franz Giegling, Alexander Weinmann y Gerd Sievers. Este último, en especial, incorporó muchas obras descubiertas recientemente y revisó las fechas asignadas a muchas de sus composiciones.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres